-¡Samantha! ¿Se ha quedado
dormida en mi clase?
El Señor Conner me estaba
observando desde su mesa mientras que todos los demás se reían de mí, incluido
Fredik.
Me quedé dormida: el beso con
Drake... ¡no era cierto! Había fantaseado muchas veces con ese momento… ¡El
trabajo!
-¡Señorita Samantha Smith, ha
tenido una hora para hacer el trabajo con su compañero!, ¿lo ha hecho?- el
trabajo era lo único que no me había imaginado.
Pero… ¿en qué momento de la clase
me quede dormida? Ah sí, recuerdo que Fredik me estaba contando algo de
Marruecos y... ¡No! Me dormí cuando Fredik empezó a contarme el viaje que tenía
planificado Drake para hacer a Marruecos.
-Se lo repetiré, ¡¿Ha aprovechado
esta hora señorita Smith?!
Nadie me había llamado hasta
ahora Smith.
-Ehm… si, he aprovechado la hora.
El Señor Conner me miró con cara
de pocos amigos, pero por suerte para mí sonó el timbre: por fin había acabado
la clase de Biología.
-¡Quiero su trabajo el lunes por
la mañana sobre mi mesa!
Su mirada de asesino daba terror,
pero en el fondo era un buen profesor.
Al bajar las escaleras casi me
tropiezo con un envoltorio de una golosina o alguna galleta de chocolate tirado
en el suelo.
-Prueba superada- Drake salió de
uno de los pasillos a mi derecha.
-¿Has sido tú el que ha puesto
ese papel ahí?- le miré con cara de pocos amigos.
-Por desgracia no, pero me
hubiera gustado ver que habría pasado si lo hubieses pisado.
La broma de Drake me hizo gracia
por un instante, hasta que me vino a la cabeza mi sueño con él: ese beso tan
apasionado.
-¿Sabes? Me he quedado dormida en
la clase del Señor Conner y he soñado con… - ¡No podía decírselo! ¿Qué le iba a
decir? “oye Drake me he quedado dormida y he fantaseado con que me besabas en
mitad del pasillo. No podía decirle nada del sueño.
Drake me miró con picardía y
curiosidad.
-¿Con qué?- se le notaba en los
ojos que se moría de ganas de saberlo.
Me despisté dos segundos pensando
en la excusa perfecta cuando me encontré con el mismo papel de antes y caí al suelo, por
suerte Drake me cogió y me arropó en sus brazos antes de que me fuera rodando
escaleras abajo.
-Contigo- ¡oh mierda!
Drake soltó una carcajada y se
acercó a mí para susurrarme.
-¿Ah sí? ¿Y qué pasaba en tu
“super” sueño con el “gran Drake”?- me hizo mucha gracia lo de el “gran Drake”,
pero dejé que su imaginación pasara por mí también.
Drake se acercó otra vez, se lo
intenté impedir levantando una mano y estampándola contra su pecho, pero no dio
resultado. Drake usó mi mano para que me acercara más a él mientras yo seguía
entre sus brazos.
-Ocurría exactamente lo mismo que
está ocurriendo ahora.
Le besé, Drake me devolvió el
beso. Volví a sentir el mismo calor inexplicable que sentí en el sueño, pero
esta vez, era de verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario